Este concurso es algo diferente a otros que hemos hecho. Una diferencia fundamental es que su desarrollo no es lineal, es decir, la resolución de una pregunta no te facilita necesariamente la siguiente. Todas las preguntas son pistas y todas las respuestas también lo són. Pero hay múltiples respuestas posibles, por lo que solo las correctas encajan.

Se considera de dificultad extrema para este tipo de entretenimiento, pero es resoluble. Un gran especialista (y el que suscribe ha compuesto algunos para una sociedad en la que abundaban) puede llegar a emplear entre tres días y una semana en resolverlo completamente. Vosotros tendréis dos meses.

Las respuestas se publican como comentario a esta entrada. Todos los comentarios con respuestas estarán moderados hasta el 1 de septiembre. No hay más pistas que el propio texto, que se encuentra tras la imagen que puede, o no, tener algo que ver con él. Eso sí, cada palabra del texto ha sido elegida cuidadosamente.

Ánimo y a pensar, verás que divertido y gratificante si llegas a un momento ¡ajá!

Pajarito blanco

Un personaje X [1] recibió cuatro nombres en su bautismo aunque se le conoce universalmente por los dos últimos.

Los dos primeros los comparte con un colega [2] de profesión nacido en una ciudad en la que sus habitantes llaman mapamundi a un plano de ella.

El tercero lo comparte con un físico principal [3]. Nuestro personaje recibió una versión [4] de este nombre en su bautismo que no es exactamente la latina [5].

El cuarto es la versión griega latinizada [6] de un nombre, pero es su versión latina propiamente dicha [7] la que más se identifica con nuestro personaje.

En el momento del nacimiento de nuestro personaje su ciudad (provincia) natal [8] tenía una forma de estado [9] muy particular. En el país con el que limita al sur el actual estado al que pertenece, existe otra ciudad (provincia) [10] que tuvo la misma forma de estado pero con un rango inferior [11]. Ambas ciudades (provincias) perdieron esa forma de estado en el mismo año [12].

Uno de los gobernantes [13] más famosos de esta última ciudad (provincia) comparte nombre con un navío [14] que fue apresado en una de las más famosas batallas [15] de la historia naval.

Nuestro personaje X se alojó, al principio de su estancia en una ciudad, muy cerca de una famosa iglesia [16] ubicada en una esquina de una plaza [17] que hoy recuerda esa batalla.

Durante esa visita nuestro personaje hizo algo propio de su oficio por primera vez. Existe una placa que lo recuerda. Hoy, ese trabajo tiene una referencia alfanumérica [18].

En diciembre del año al que corresponde la parte numérica de esa referencia nació un físico [19] que recibió el premio Nobel de medicina o fisiología.

Un edificio [21] en una institución [22] se identifica por algo [24] relacionado con otro físico [25] de la misma nacionalidad [26] que el anterior. Ese edificio, sin embargo, se construyó para un tercer físico [27].

¿Encuentras alguna relación con un pajarito blanco? [28] ¿Y con un pajarero? [29]

papageno-F

La solución sigue a continuación:

Un personaje X [1: Johannes Chrysostomus Wolfgangus Theophilus Mozart ] recibió cuatro nombres en su bautismo aunque se le conoce universalmente por los dos últimos.

Los dos primeros los comparte con un colega [2: Juan Crisóstomo de Arriaga] de profesión nacido en una ciudad en la que sus habitantes llaman mapamundi a un plano de ella.

El tercero lo comparte con un físico principal [3: Wolfgang Pauli]. Nuestro personaje recibió una versión [4: Wolfangus] de este nombre en su bautismo que no es exactamente la latina [5: Lupambulus].

El cuarto es la versión griega latinizada [6: Theophilus] de un nombre, pero es su versión latina propiamente dicha [7: Amadeus] la que más se identifica con nuestro personaje.

En el momento del nacimiento de nuestro personaje su ciudad (provincia) natal [8: Salzburgo] tenía una forma de estado [9: Principado-Arzobispado] muy particular. En el país con el que limita al sur el actual estado al que pertenece, existe otra ciudad (provincia) [10: Trento] que tuvo la misma forma de estado pero con un rango inferior [11: Principado-obispado]. Ambas ciudades (provincias) perdieron esa forma de estado en el mismo año [12: 1803].

Uno de los gobernantes [13: Giovanni Nepomuceno de Tschiderer zu Gleifheim] más famosos de esta última ciudad (provincia) comparte nombre con un navío [14: San Juan Nepomuceno] que fue apresado en una de las más famosas batallas [15: Trafalgar] de la historia naval.

Nuestro personaje X se alojó, al principio de su estancia en una ciudad, muy cerca de una famosa iglesia [16: St Martin in the Fields] ubicada en una esquina de una plaza [17: Trafalgar Square] que hoy recuerda esa batalla.

Durante esa visita nuestro personaje hizo algo propio de su oficio por primera vez. Existe una placa que lo recuerda. Hoy, ese trabajo tiene una referencia alfanumérica [18: KV.16].

En diciembre del año al que corresponde la parte numérica de esa referencia nació un físico [19: Maurice Hugh Frederick Wilkins] que recibió el premio Nobel de medicina o fisiología.

Un edificio [21: Mond Building] en una institución [22: Universidad de Cambridge] se identifica por algo [24: el cocodrilo] relacionado con otro físico [25: Ernest Rutherford] de la misma nacionalidad [26: neozelandesa] que el anterior. Ese edificio, sin embargo, se construyó para un tercer físico [27: Piotr Leonídovich Kapitsa].

¿Encuentras alguna relación con un pajarito blanco? [28: “The little white bird” de J.M. Barrie, donde aparece por primera vez Peter Pan, personaje central de la novela en la que aparece el cocodrilo que toma como modelo Kapitsa para referirse a Rutherford] ¿Y con un pajarero? [29: Papageno, el pajarero, es un personaje en “La flauta mágica” de Mozart que, en la imaginería masónica que permea la obra, representa junto a Tamino el ensayo y error.]

Los números “desaparecidos” y la imagen no significan nada.

Gracias a todos por participar. Espero que hayáis disfrutado.

En una facultad de ciencias tradicional se estudian matemáticas, física, química, biología y geología. Las cinco ciencias están presentes en este concurso, además de lingüística, geografía, historia, historia del arte, filosofía y teología. Es un reto difícil, incluso muy difícil, pero superable: solo hay que seguir el hilo (aunque hay atajos).

Se considera superado si se responden correctamente al menos 13 de las 25 cuestiones. Habida cuenta de la dificultad, los comentarios están especialmente moderados. Las respuestas se publicarán el 1 de julio.

Buena suerte y que disfrutes.

La imagen que sigue es solo decorativa y se incluye a efectos de separación. No está relacionada con el concurso.

2013-04-10-labyrinth

Existe un tipo de células [1] que son el primer sistema de defensa activo del sistema nervioso central.

Quien [2] les dio su nombre tras identificarlas con una sustancia química [3] trabajó durante una época en un importante hospital [4] que fue anteriormente una fábrica de pólvora.

El mismo año que el rey encargaba la transformación de fábrica a hospital empezaba la publicación de un conjunto de 18 cartas [5] por parte de un famoso polímata [6] que enfurecieron al rey.

Esas cartas, de contenido teológico, criticaban las artimañas lógicas [7] de una determinada compañía [8].

La inspiración de esas cartas estaba en un movimiento espiritual [9] cuyos detractores conocían con el nombre de quien se consideraba su fundador [10] y cuyo centro espiritual era un convento de monjas en el campo [11] y las escuelas [12] asociadas a él (con el tiempo la sede en la capital se convertiría en una maternidad [13]).

Los seguidores de ese movimiento espiritual decían seguir las enseñanzas de un importante teólogo y santo, cuyo nombre es el título del texto fundacional [14].

Ese santo teólogo tuvo una amante durante 15 años con la que tuvo un hijo. El nombre de ese hijo [15] significa algo en la lengua [16] en que se le dio.

La traducción a la léngua vernácula del polímata del significado de ese nombre es el apellido [17] del portavoz de un grupo de investigadores que utilizaban como seudónimo el nombre de un general [18].

Un cuadro [19] con la representación de la principal derrota de ese general se conserva en determinada ciudad [20].

Un geólogo [21] nacido en esa ciudad y que estudió en el mismo lugar en el que estudió física el mayor físico [22] después de Newton dedicó su vida profesional a explorar a pie un país [23]. En este país hay una universidad dedicada a la enseñanza en una lengua concreta [24], una lengua que solo tienen como nativa 14.000 personas y están en otro país [25].

bourbaki-panorama

Las soluciones son las siguientes:

Las células de microglía [1] son el primer sistema de defensa activo del SNC.

Recibieron su nombre de Pío del Río Hortega [2] tras identificarlas con carbonato de plata [3]. Pío del Río Hortega trabajó durante una época en el Hospital Pitié-Salpêtrière de París [4] , que había sido originalmente una fábrica de pólvora (“salpêtre” o nitrato potásico es un componente de la pólvora).

En 1656, comenzaba la publicación de las Lettres Provinciales (Cartas Provinciales) [5] escritas por Blaise Pascal [6], que enfurecieron a Louis XIV.

En estas cartas criticaba la casuística [7], un método retórico empleado particularmente por los jesuitas [8].

Las cartas estaban inspiradas en el jansenismo [9]. Cornelius Jansen [10] era considerado su fundador. Su centro espiritual era la Abadía de Port-Royal des Champs [11] y Les Petites-Ecoles de Port-Royal [12] (su sede en París, la Abadía de Port-Royal, creada en 1626 se convirtió en la Maternidad Port-Royal en 1795 [13]).

Los seguidores del jansenismo decían seguir las enseñanzas de San Agustín (Agustín de Hipona) [14].

San Agustín llamó a su hijo Adeodato (Adeodatus) [15], que significa “regalo de Dios” en latín [16].

En francés, regalo de Dios puede traducirse Dieudonné, el apellido de [17] Jean Alexandre Eugène Dieudonné, portavoz del grupo Bourbaki (o grupo Nicolas Bourbaki), un grupo de matemáticos que toma su nombre del general Charles-Denis Bourbaki [18].

El Bourbaki-Panorama [19] , de Edouard Castres, se conserva en Lucerna (Suiza) [20].

Toni Hagen [21] estudió en la Escuela Politécnica Federal de Zúrich, donde también estudió Albert Einstein [22]. Dedicó su vida a recorrer a pie Nepal [23], país donde se encuentra la Nepal Sanskrit University, dedicada a la enseñanza del sánscrito [24] , una lengua que hablan unas 14000 personas en la India [25].

El concurso está cerrado. Se están contabilizando las respuestas…

Probablemente lo que sigue sea el pasatiempo más complejo que te encuentres estas navidades. Y, sin embargo, es muy fácil de resolver: sólo es necesario leer con atención, tener acceso a internet y tener una edad como para que te permitan navegar solo. La perseverancia también suele ser útil.

Las normas son simples y por eso mismo no tiene excusa no cumplirlas:

1 Todas las pistas están en el texto. No se dan más.

2 Se considera resuelto si y solo si se responde a la pregunta final (clave j).

3 Cuantas más claves adicionales se respondan correctamente, más puntos para la clasificación final.

4 IMPORTANTE: solo se consideran válidas las respuestas enviadas a CERRADO

5 Todos los comentarios a esta anotación con respuestas serán borrados permanentemente y no participarán en el concurso.

6 El concurso empieza con la publicación y terminará cuando 5 personas respondan correctamente a todas y cada una de las claves o el día 7 de enero de 2015, lo que ocurra antes. Permanecerá abierto como mínimo hasta las 18:00 (CET) del día 22 de diciembre.

7 Cada uno de los ganadores recibirá un dragón saganiano para garaje.

Tras la imagen el texto con los enigmas.

Io saturnalia

Determinado físico (a) se inspiró en determinado libro (b) de determinado autor (c) a la hora de describir partículas que viajaban más rápido que la luz (d). Ese mismo autor (c) creó un término para designar un procedimiento de colonización planetaria (e) mucho más eficiente que la terraformación. En el siglo XXI una famosa película se basa en una de las variantes del procedimiento (e) para colonizar un satélite de un planeta (f) cuya clasificación fue nombrada también por el autor (c) y que orbita un conocido sistema estelar (g). El objetivo de la colonización es algo cuyo nombre está en latín (h), la versión griega clásica de ese mismo nombre sirve para nombrar algo real (i). ¿Qué número (j) se asocia a ese algo como identificativo?

RESPUESTAS:

a) Gerald Feinberg

b) Beep

c) James Blish

d) Taquiones

e) Pantropía

f) Polifemo*

g) Alfa-Centauri A

h) Unobtainium

i) Disprosio**

j) 66

*El satélite es Pandora

**El término griego para Unobtainium es Dysprositos para Unobtainium es Dysprositos

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Los seres humanos tenemos una imperiosa necesidad de hacer que el mundo adquierasentido. Esta fue una de las claves (ciertamente no la única) y funciones del surgimiento de las religiones. En las culturas no teístas los espíritus son los agentes causales: las enfermedades las causan “espíritus malignos” que entran en el cuerpo, los cambios en el tiempo atmosférico son cosa de los espíritus del viento o de la lluvia. En las religiones teístas son los dioses (únicos, trinos o una pluralidad de ellos) los responsables últimos de todo lo que ocurre. Incluso si no causan directamente los acontecimientos, si la gente enferma, tiene accidentes, muere o se queda embarazada es por la “voluntad de Dios”.

Hoy día muchas personas (ciertamente no la mayoría) han sustituido estas explicaciones divinas por las explicaciones que proporciona la ciencia. Hoy día, para quien lo quiera ver, poseemos una comprensión mucho más racional de cómo funciona el mundo, lo que es probablemente la causa de que la religión no ocupe el papel preeminente que solía en la mayoría de las culturas de los países desarrollados.

Sin embargo, ese ansia de dar sentido al mundo nos juega malas pasadas y tendemos a atribuir a los resultados científicos unas certidumbres que, simplemente, no existen. No es extraño leer o escuchar como, a partir de “un estudio”, se construyen una serie de conexiones que no existen con objeto de encontrar un sentido general. Dicho de otro modo, existe una necesidad cuasi-religiosa de construir una estructura explicativa, que a menudo infla y distorsiona los hechos. Esta necesidad parece ser especialmente perentoria para todo lo que se refiera al ser humano y su comportamiento.

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Suelo decir que cuando puedes medir aquello de lo que estás hablando y expresarlo en números, sabes algo acerca de ello; pero cuando no lo puedes expresar en números tu conocimiento es precario e insatisfactorio; podría ser el comienzo del conocimiento, pero en tus pensamientos habrás avanzado escasamente a la fase de ciencia, sea la materia la que sea. William Thomson (Lord Kelvin)

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A comienzos del siglo XX hubo personas que se aprestaron a llevar a la práctica esta idea de Kelvin en ámbitos hasta entonces inexplorados. ¿Cómo se podía afirmar que existía el alma si no se había medido? Las mediciones “cuidadosas” de un médico llamado Duncan MacDougall determinaron que el alma pesaba 21 g. The New York Times se hizo eco de la noticia en su edición del 10 de marzo de 1907, granjeando fama secular al médico y, a pesar de que se demostró que era imposible medir con ese nivel de precisión con el instrumental del que disponía, creando una leyenda urbana sancionada repetidamente por Hollywood. Esta es la fuerza de medir.

Hoy día la existencia de un alma inmortal no es más que una hipótesis innecesaria. La consciencia, el yo, no es más que la consecuencia del funcionamiento de un encéfalo modelado por la evolución y sujeto, por eso mismo, a determinados sesgos cognitivos. Y, sin embargo, la consciencia se resiste a ser pesada, a ser medida y, quizás por ello, a pesar de todo el esfuerzo, las discusiones y el ingenio de los investigadores durante generaciones, la neurociencia aun tiene dificultades para definir qué es la consciencia

Pero como lo óptimo es enemigo de lo bueno, puede que exista una forma de medir si una persona es más consciente que otra. Steven Laureys, del grupo de ciencia del coma de la Universidad de Lieja (Bélgica), viene trabajando con el grupo de Marcello Massimini, de la Universidad de Milán, en el desarrollo de formas de medir cómo el encéfalo responde a la estimulación.

En un experimento con sujetos sanos repartidos en tres grupos (despiertos, dormidos y anestesiados) tenían intención de aplicar un pulso electromagnético al cuero cabelludo y observar y registrar la subsiguiente cascada de actividad encefálica.

Este habría sido un experimento más, con un interés limitado, si no fuese porque al grupo se unió Giulio Tononi, de la Universidad de Wisconsisn en Madison, que lleva toda su vida trabajando en la naturaleza de la consciencia (suya es la idea, ahora un lugar común, de que está asociada a la capacidad del encéfalo de integrar información). Para el estudio de Laureys y Massimini Tononi diseñó una herramienta matemática capaz de cuantificar la extensión y la calidad de la respuesta a la estimulación. Los investigadores decidieron ampliar el estudio para incluir sujetos en distintas fases del sueño, distintos estados de salida de coma y distintos anestésicos.

La medida, en forma de índice (índice de complejidad perturbacional, ICP), se obtenía estimulando el encéfalo con un campo magnético en un pulso breve, usando una técnica no invasiva llamada estimulación magnética transcraneal, y registrando la complejidad de la respuesta con electroencefalografía. Los investigadores comprobaron que los electroencefalogramas variaban con los sujetos dependiendo de su estado de consciencia.

El ICP era alto en los sujetos sanos despiertos, pero aproximadamente la mitad durante la inconsciencia inducida por la anestesia y en algunas fases del sueño profundo (sin sueños). El ICP era muy bajo para las personas diagnosticadas como vegetativas. Los pacientes con daño encefálico diagnosticados como estado mínimamente conscientes o síndrome de enclaustramiento presentaban un índice intermedio entre los dos extremos.

Otras aproximaciones al problema, como el uso de señales acústicas en vez de la estimulación magnética solo han demostrado ser útiles para comparar grupos de sujetos, no individuos. Esta es la principal virtud y utilidad del ICP: determinar el nivel de consciencia absoluto de una persona.

El disponer de una medida como el ICP puede, por ejemplo, ayudar a monitorizar el estado de una persona bajo anestesia general, para asegurarnos de que no se vuelve consciente en medio de la cirugía; o, sabiendo que hay pacientes vegetativos que se recuperan con el tiempo, saber cuándo y a qué ritmo reinician la recuperación; o, incluso, puede ser una ventana dentro de la mente de un enfermo de alzhéimer en esa fase de la enfermedad en la que el paciente parece que no responde a ningún estímulo (¿significa esto que no tiene “vida interior”?).

Pero, aparte de las aplicaciones médicas, el ICP también puede ser una medida de la variabilidad de la consciencia en las personas sanas. Todos conocemos personas que se dan cuenta antes de que un coche viene demasiado rápido, o que parecen que están “más despiertas” porque pueden leer un libro y seguir un programa de televisión al mismo tiempo sin olvidarse de que tienen la comida en el fuego.

La cuestión trascendente es: si el ICP es capaz de medir lo bien que las distintas regiones del encéfalo se comunican entre sí sin la participación consciente de los individuos, ¿estamos ante una medición de la consciencia propiamente dicha?

Referencia:

Casali A.G., M. Rosanova, M. Boly, S. Sarasso, K. R. Casali, S. Casarotto, M.-A. Bruno, S. Laureys, G. Tononi & M. Massimini & (2013). A Theoretically Based Index of Consciousness Independent of Sensory Processing and Behavior, Science Translational Medicine, 5 (198) 198ra105-198ra105. DOI: http://dx.doi.org/10.1126/scitranslmed.3006294

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De hecho, la ciencia como concepto no tiene sentido si tenemos que emplear el método hipotético-deductivo para definirla. Lo único que existen son las ciencias, en plural. Con este punto de partida arrancaba mi charla en Naukas 2014. La idea era analizar la concepción habitual y acrítica de ciencia que tienen la mayoría de científicos empleando una actitud científica. Es llamativo como muchos definen su actividad haciendo propios conceptos normativos y no descriptivos de la misma, acientíficos por tanto, entrando incluso en el dogmatismo talibán más absoluto. En fin.

Aquí tienes el vídeo. Espero que le encuentres algún interés. A continuación tienes algunos enlaces por si quieres ampliar conceptos.

La entrada mencionada en el vídeo: El Rey León, la falsabilidad y los cuasicristales

Las teorías científicas no son falsables

La tesis de Duhem-Quine (VI): La falsación ya no es lo que era

Desviación de la luz y falsabilidad

Onus probandi y la definición de ciencia

Galileo vs. Iglesia Católica redux (y VII): Balanzas

Nota personal:

Durante Naukas 2014 se entregaron unos muy merecidos Premios Tesla 2014 a Natalia Ruiz Zelmanovitch y Xurxo Mariño e, increíblemente, a quien esto escribe, que no es digno de compartir tal honor. Por ello mi agradecimiento más sincero y un poco estupefacto.

La ceremonia de entrega puede verse pinchando aquí.

Monstruos

Desde la noche de los tiempos tanto el sabio como el ignorante han creído en monstruos. Para muchos los monstruos constituían una parte necesaria de la historia natural, ya fuese porque representaban el castigo por el pecado o la fecundidad y diversidad de la creación, y esta creencia se combinaba a la perfección con otras religiosas y mitológicas en demonios, espíritus, ancestros y bestias legendarias.

Los nacimientos monstruosos, de humanos o animales, provocaban pavor especialmente pero entraban en la misma categoría de lo extraordinario que los convertía en objeto de admiración, y colección. Esta categoría incluía objetos naturales curiosos como cuernos de formas inverosímiles, fósiles, pieles de animales extraños o cristales y minerales llamativos; obras humanas como los cálculos de vejiga también estaban incluidas. La contemplación de estas rarezas eran (son) dio (dan) lugar a toda clase de alegorías y comentarios. El folklore, la historia cultural, la medicina, las narraciones morales y la curiosidad científica se mezclan a la hora de interpretarlas, como se refleja, por ejemplo, en la obra de Alberto Magno.

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Fue Francis Galton, un polímata británico emparentado con Charles Darwin, quien creó el término “eugenesia” en 1883 basándose en la combinación de raíces griegas que componían “bueno al nacer” o, si se prefiere, “noble por herencia”. El término expresaba su idea de mejorar la especie humana biológicamente manipulando su “esencia hereditaria”; esto, según él, se conseguiría deshaciéndose de los “indeseables” y multiplicando los “deseables”.

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Cuando Cosimo de’ Medici decidió refundar la Academia de Platón en Florencia nombró a Marsilio Ficino para dirigirla. Parte del trabajo que asumió Ficino fue traducir al latín la obra completa de Platón y los neoplatónicos, con el objetivo último de encontrar una síntesis de platonismo y cristianismo. La traducción de Platón vería la luz finalmente en 1484, pero veinte años antes Ficino interrumpió su trabajo para traducir unos textos fascinantes que había encontrado Leonardo da Pistoia. Los escritos, que parecían ser una copia bizantina de los originales griegos, terminaron siendo conocidos como Corpus Hermeticum.

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Entretiens

A lo largo de la historia se han recogido múltiples referencias a fenómenos aéreos que coinciden en su descripción con lo que hoy día serían “objetos volantes no identificados”. Sin embargo, su atribución a seres extraterrestres es algo muy reciente. Hasta el siglo XVI-XVII lo más probable es que se asociase a algún tipo de fenómeno relacionado con la divinidad o divinidades. Sólo a finales del XIX comienza a considerarse la posibilidad de que correspondan a seres extraterrestres y hay que entrar claramente en el XX para oír hablar de objetos volantes.

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