La hipótesis de Duhem-Quine (IV): La subdeterminación de las teorías

2 caras

Llegamos ahora a una de las fuentes de fricción y desencuentro más habituales entre “filósofos” y “científicos”. Para muchos de los primeros afirmar que se conoce o se pueda llegar a conocer la realidad es una afirmación que carece de sentido ontológico y para los segundos escuchar que una teoría científica es algo que depende del contexto social es la encarnación del absurdo. Veamos de dónde surge el problema.

Recordemos que en las partes anteriores de esta serie hemos visto que las hipótesis, en general, pueden preservarse en caso de que haya datos experimentales en su contra y que, también en general, será difícil, si no imposible, diseñar un experimento crucial que nos ayude a decidir entre dos hipótesis en conflicto. Añadamos a esto lo que vimos en Provisional y perfectible, a saber, que dada la naturaleza inductiva de los resultados confirmatorios, este tipo de resultados sólo pueden como mucho apoyar una teoría, pero que nunca podrán demostrar que la teoría es correcta.

Continúa leyendo en el Cuaderno de Cultura Científica

Deja un comentario

Tu email nunca será mostrado o compartido. No olvides rellenar los campos obligatorios.

Obligatorio
Obligatorio
Obligatorio

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>